miércoles, 23 de enero de 2013

Antídoto contra el lavado de cerebro (¡GRATIS!)

A continuación les presentamos un tratamiento intensivo de 4 minutos y 1 segundo, completamente GRATUITO, contra la lobotomía, la esclavitud voluntaria, la programación mental, la tontería crónica y otros males comunes que aquejan a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

NO consulte con su farmacéutico... o le tapará los ojos y le recetará unas pastillas.




Haga un bien a los demás, envíe y redifunda esta vídeo-terapia por todos los medios que estén a su alcance.

¡Gracias y salud (mental) para todos!

Hacia el Cruce del Umbral Producciones

martes, 15 de enero de 2013

La dignidad humana, de rebajas

Para la gran mayoría de instituciones, públicas o privadas, no somos personas, ni siquiera ciudadanos, sino consumidores. Es decir: seres que trabajan, comen, compran y duermen, todo ello de forma automática. Incluso los gobiernos, cuando explican sus recetas para mejorar la economía, cacarean una y otra vez que hay que "reforzar la confianza de los consumidores", que hay que "fomentar el consumo". Así de simple y así de claro.

Consumir y obedecer; permanecer siempre siguiendo los patrones y guiones preestablecidos. Esa es nuestra única función y nuestro único valor para los titiriteros que tenemos por encima de nuestras cabezas. Y nosotros mismos aceptamos, "consumo-gusto", esa programación que insertan en nuestros cerebros.

El otro día, mientras transitaba -por razones de estricta necesidad- por uno de esos templos del capitalismo que son los centros comerciales, me topé con un escaparate que pareciera haber sido diseñado personalmente por una de esas "criaturitas desalmadas" que nos programan y gobiernan. No pude por menos que tomarle una foto y compartirla con ustedes. Les sugiero que la amplien (clickeando sobre ella) para apreciarla en toda su magnitud:


Una sucesión de brazos inertes, todos iguales y deshumanizados, sosteniendo bolsas de la compra, llenas de productos en rebajas. Fíjense en el dantesco detalle de que los brazos ni siquiera son humanos, sino que literalmente son brazos de marionetas de madera a tamaño natural.

Escalofriante.

jueves, 10 de enero de 2013

Ramón Folch

Así funciona la economía por la cual se rige nuestro sistema, y que sin lugar a dudas muy pronto tendrá que cambiar. De hecho, como podemos observar, ya lo está haciendo, y a marchas forzadas. En palabras del socioecólogo Ramón Folch:

"Nuestra economía va bien si consumimos cada vez más de todo, vertemos cada vez más dióxido de carbono al quemar más combustibles fósiles y demandamos cada vez más alimentos. O sea, si la biosfera dispone cada vez menos de todo, se ahoga en cada vez más dióxido de carbono y ve cómo la productividad vegetal global no para de menguar. La contradicción es colosal".

viernes, 28 de diciembre de 2012

Las Danzas Sagradas de Gurdjieff y Michael Jackson

Según lo relatado en el libro Encuentros con Hombres Notables, Gurdjieff y su amigo Liubovedsky llegan, después de numerosas indagaciones y un largo periplo, al monasterio de la cofradía Sarmung, remota escuela esotérica fundada en Babilonia 2500 años antes de Cristo. Una vez allí son admitidos por el abad e invitados a explorar las distintas salas donde se imparten las enseñanzas, centradas en los secretos más profundos de la danza.

En este vídeo veremos algunas muestras de estos bailes y su significado. Además, nos acercaremos fugazmente a la visión de la danza de otro gran bailarín contemporáneo, Michael Jackson, en la más pura línea mística -diferente solo en forma y estilo- de los derviches sufíes.

Una interpretación del baile como conexión con Fuerzas Superiores, de la mano de dos de los mayores expertos en la materia.

Que lo disfruten.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Pelotas de goma

(En solidaridad con Ester Quintana)
















Stencil encontrado en el Passeig Sant Joan, Barcelona.

jueves, 6 de diciembre de 2012

La solución al conflicto entre israelíes y palestinos

El 24 de abril de 2002, el cantante Michael Jackson ofreció su última actuación pública, como parte de un concierto organizado por el Comité Nacional del Partido Demócrata en Estados Unidos para promover la participación ciudadana en las elecciones bajo el lema "Cada Voto Cuenta".



Durante la actuación, mientras el artista interpretaba Heal The World -su famoso himno pacifista-, aparecieron en el escenario dos hombres representando a un palestino y un judío, que comprendiendo por fin el sinsentido de sus diferencias, se acercaban el uno al otro, se miraban a los ojos y, tras darse la mano en señal de paz, se fundían en un abrazo fraterno.



Cabe preguntarse por qué esta importante actuación no fue retransmitida por televisión en su momento -algo ciertamente extraño tratándose de una campaña masiva para promover el voto entre la población, y de un artista de máximo renombre como Jackson-, y por qué tantos años después, incluso tras el fallecimiento del cantante, continúa sin haber visto la luz pese a su alto valor documental. Algunos lectores que sepan leer entre líneas quizás estén sospechando ya alguna respuesta.

Pero, teorías conspiracionistas aparte, aquí tenemos un ejemplo más de la valentía y el humanismo sin condiciones de este hombre, capaz de meter el dedo en la llaga de un asunto tan polémico e incómodo en su propio país como es el conflico árabe-israelí, y atrayendo la atención de todos hacia su aspecto más básico y, por lo tanto, más crucial. Somos humanos, somos hermanos, y ninguna diferencia entre nosotros, ninguna compleja razón geopolítica, étnica, histórica, religiosa o de poder puede justificar tanto odio y sufrimiento como la que aquella región del planeta lleva padeciendo desde hace décadas. La representación de ese abrazo entre enemigos puede parecer cándida o infantil para muchos, pero es algo que, de tan simple, guarda en sí una solución en la que nadie parece haber pensado seriamente en todo este tiempo.



Basta. ¡Ya basta! O somos capaces de hacernos inocentes y volver a lo esencial, o dentro de poco tiempo solo quedarán millones de cadáveres hervidos por la radiación de una bomba nuclear, junto con las cenizas de las palabras "vencedores", "empatados" y "vencidos".